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BLA – Entrevista a Ana Paula Rondan

 

Realización de fondos para entrevista a Ana Paula Rondan en revista BLA.

Producción: Rosario San Juan

Foto: Tali Kimelman

 

 

Conocer a Ana Paula Rondan puede ser sorprendente. Para entenderla quizá haya que trascender las barreras del estereotipo que pueda generar ver su imágen en revistas, shoppings o en televisión, e imaginarla como una niña varonil, trepada a un árbol con su hermana, embarradas, en un pequeño pueblo del interior. Así como todos construimos nuestro destino, ella lo va dibujando, con sus colores favoritos, de brochecitos, escondiendo sus travesuras con una linda sonrisa, jugando.

“Nací en Soriano, toda mi infancia fue entre mi pueblito Egaña y Montevideo, pero estuve muchos años allá. Todas las vacaciones íbamos con mi hermanita, a jugar con los autitos que nos construyo mi abuelo, uno de carreras y un cachilo. Mi abuela nos hacía casitas, mi tío nos enseñaba a cazar, íbamos a acampar al arroyo y tomábamos leche calentita recién ordeñada. A los cuatro años me presenté a Miss Pimpollo y perdí, pero después gané Reina de la Primavera. Yoigual me divertía porque mi mamá siempre nos hacía vestidos divinos, se colgaba a jugar con nosotras como una niña más. Ya en Montevideo escuchamos en la radio que buscaban caras nuevas para un certamen de belleza y una amiga de mamá me decía: Anotate Anita, que sos flaca y linda.”

“Llamamos al fotógrafo que nos sacaba fotos en la escuela y me sacó unas en el living de casa. Después no me animaba a llevarlas a la agencia, pero un día mi madre me llevo medio engañada, como disimulando. Fuimos a Valentino Bookings, y fueron divinos conmigo, me quedé re contenta. Enseguida me llamaron de Sábado Show para unas fotos de tapa, y fue mi primer revista. Era rarísimo verme ahí, me daba mucha vergüenza, además en ese momento nadie me quería de modelo porque les parecía muy flaca y rara. Hasta que hice una campaña para Spy & Crook y después la tapa de una Pimba 365, entonces me empezaron a ver distinto y conocí a Rosarito San Juan con quien hicimos campañas, revistas, desfiles… También me empezaron a hacer notas en la televisión, ¡hasta fui a Chichita!”

“Mi primer viaje por trabajo fue a Buenos Aires, pero no estuvo bueno y al mes estaba acá de nuevo. A principios de este año, una agencia Italiana me ofreció llevarme a Milán por 3 meses. Yo tenía miedo, porque mis amigos y sus madres me atemorizaban con la trata de blancas, y yo temía extrañar o que me fuera mal, pero mi familia me dio confianza y allí fui. Fue muy divertido y raro. Al segundo día ya estaba haciendo fotos para una revista Italiana, y hacía hasta 10 castings por día. Vivía en un apartamento con cinco modelos de Bulgaria, República Checa, Rumania y Brasil. Y a todo esto, yo no hablo inglés ni italiano, y aunque enseguida le agarré la mano, los primeros días fueron cualquiera.”

“Lo más lindo que hice fue una campaña mundial de Puma para el verano europeo 2008. Hicimos las fotos en Berlín, y el fotógrafo era ni más ni menos que el hijo de Jaime Ross. Milán fue como vivir una fantasía. Un día estábamos en una disco con amigas y había un pelado pesado que me pechaba mientras bailábamos, casi me doy vuelta a decirle algo, cuando me doy cuenta que era Estefano Gabanna. Al rato nos hicimos amigos y estábamos bailando en Milán con los Dolce & Gabanna, jajaja, me sentía como Alicia en el País de las Maravillas. Ahora estoy muy feliz acá, como habiendo despertado de un sueño re largo.”